“El trono del águila y del jaguar: una revisión a la figura de Moctezuma II”. Estudios de Cultura Náhuatl, Universidad Nacional Autónoma de México nº39, 2008: 137-166.

Empecemos señalando que no todas las fuentes retratan al polémico gobernante de forma unánime. La corriente tlatelolca, representada por Sahagún, dibuja a un Moctezuma prisionero de sus miedos internos y merecedor de un castigo. En la corriente tenochca Durán describe, por primera vez, la imagen del atemorizado tlahtoani tras los funestos vaticinios de su primo Nezahualpilli. Tezozómoc sigue el relato del franciscano y, en ambos autores, el dios de los cristianos castiga al déspota. Por su parte, la tradición tlaxcalteca, con Muñoz Camargo y la chalca con Chimalpáhin, presentan a un digno gobernante que en ningún caso cede su poder, ni da vasallaje a Carlos V. La línea acolhua, encarnada en Ixtlixóchitl, presenta las dos visiones contrapuestas en cada una de sus obras.....

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