“El embarazo en la sociedad azteca”. Revista National Geographic Historia, nº 96, 2011: 28-31.

96 Historia NGPara los aztecas los niños no venían de París, sino del último de los cielos, el décimotercero donde permanecían hasta que los dioses colocaban «una piedra preciosa y una pluma rica, que es la criatura, en el vientre de su madre». Por lo tanto el buen desarrollo del feto dependía fundamentalmente de la voluntad de los dioses, aunque sobre los seres humanos recaía la responsabilidad de que todo el proceso culminara satisfactoriamente... nada más sospechar que estaba embarazada, la mujer visitaba a la partera, o tlamatlquiticitl, para que hiciera el seguimiento del embarazo. La partera visitaba con regularidad a la embarazada en su casa, donde la examinaba y orientaba sobre los cuidados que ella misma debía tener, así como sobre la higiene y posterior educación del bebé.....

Volver